Lorena González LealTerapia individual y terapia de pareja online

Personas altamente sensibles

Niños altamente sensibles: cómo reconocerlos y acompañarlos para que florezcan

Por Lorena González Leal · Terapeuta Gestalt · Lectura de 11 minutos

Le molestan las etiquetas de la ropa, se asusta con los ruidos fuertes, llora con una película que a otros niños les deja indiferentes, se preocupa por un animal herido o necesita estar sola después de un cumpleaños. Quizá tu hijo o tu hija sea un niño altamente sensible. En este artículo te explico qué es la alta sensibilidad en la infancia, cómo reconocerla, qué dice la investigación y cómo acompañar a estos niños para que su sensibilidad se convierta en una fortaleza.

Qué es un niño altamente sensible

La alta sensibilidad es un rasgo de temperamento que describió la psicóloga Elaine Aron. No es un trastorno ni algo que haya que corregir. Los niños con este rasgo tienen un sistema nervioso que procesa la información, lo que viene de fuera y lo que sienten por dentro, con más profundidad. Según los estudios de Aron, alrededor de uno de cada cinco niños lo tiene.

Si quieres conocer el rasgo en detalle, te recomiendo leer también el artículo sobre personas altamente sensibles.

Las cuatro características

Procesamiento profundo

Hacen preguntas sorprendentes para su edad, observan mucho antes de actuar y reflexionan sobre lo que ven.

Facilidad para sobreestimularse

Los entornos ruidosos, los días con muchas actividades o los cambios bruscos los saturan. Después pueden tener rabietas o necesitar retirarse.

Intensidad emocional y empatía

Sienten mucho y se afectan por lo que sienten los demás, personas o animales. Pueden llorar con facilidad y también alegrarse con mucha intensidad.

Sensibilidad a los detalles

Notan un cambio pequeño en el ambiente, un olor, una textura, un gesto de enfado de un adulto.

Señales para reconocerlo

Un apunte importante: algunas de estas señales pueden parecerse a otras situaciones, como la timidez, la ansiedad, el TDAH o el autismo, que tienen sensibilidades sensoriales propias. Si tienes dudas o las dificultades son muy intensas, consúltalo con su pediatra o con un profesional de la salud infantil.

Lo que dice la investigación: orquídeas y dientes de león

El pediatra Thomas Boyce estudió durante décadas a niños con distintas sensibilidades. Observó que la mayoría son como dientes de león: crecen bien casi en cualquier entorno. Pero algunos son como orquídeas: en ambientes difíciles sufren más, pero con cuidado y apoyo florecen de forma extraordinaria, a veces más que nadie.

Las investigaciones de Michael Pluess van en la misma línea: los niños más sensibles se benefician especialmente de una crianza cálida y de intervenciones de apoyo. Para un niño altamente sensible, el entorno importa mucho, para bien.

Cómo acompañar a un niño altamente sensible

Valida su sensibilidad

Evita frases como "no seas tan sensible" o "no es para tanto". Prueba con "veo que esto te ha afectado mucho" o "es normal que te moleste el ruido". Te lo explico en el artículo sobre validación emocional.

Rutinas predecibles

Saber lo que va a pasar le da seguridad. Anticípale los cambios: "Mañana vamos a casa de los abuelos y habrá mucha gente".

Espacios de calma

Ofrécele un rincón tranquilo donde recuperarse después del colegio o de un día intenso. Y no llenes su agenda de actividades.

Disciplina suave

Con un niño sensible, una mirada seria suele bastar. Los gritos o los castigos duros le afectan especialmente. Te cuento alternativas en el artículo sobre gritar a los niños.

Ayúdale a poner nombre a lo que siente

Cuanto mejor entienda sus emociones, mejor podrá manejarlas. Te dejo ideas en cómo identificar las emociones.

Cuida que no se sienta "raro"

Explícale, con palabras de su edad, que su forma de sentir es una forma de ser, con cosas difíciles y cosas maravillosas.

En el colegio

Y tú, ¿también eres sensible?

Muchas veces, al descubrir que un hijo es altamente sensible, los padres se reconocen. Comprender tu propia sensibilidad, y cuidarla, te ayudará a acompañar mejor la suya. Y si tu infancia fue difícil por ser "demasiado sensible", puede que haya heridas que merezca la pena mirar. En terapia individual puedo acompañarte en ese camino.

Preguntas frecuentes

¿La alta sensibilidad se diagnostica?

No, porque no es un trastorno. Existen cuestionarios para padres basados en el trabajo de Elaine Aron que ayudan a reconocer el rasgo.

¿Un niño altamente sensible es lo mismo que un niño tímido?

No. Muchos son prudentes al principio porque observan antes de actuar, pero no todos son tímidos. Algunos son muy sociables, aunque necesitan más tiempo para recuperarse.

¿Se le pasará con la edad?

El rasgo se mantiene, porque forma parte de su temperamento. Lo que cambia es su capacidad de entenderse y cuidarse, sobre todo si crece sintiéndose aceptado.

Referencias: Aron, E. El don de la sensibilidad en la infancia. Boyce, W. T. La orquídea y el diente de león. Pluess, M. y Boniwell, I. (2015). Sensory-processing sensitivity predicts treatment response to a school-based depression prevention program. Personality and Individual Differences. Siegel, D. y Payne Bryson, T. El cerebro del niño.

Lorena González Leal, terapeuta Gestalt

Lorena González Leal

Terapeuta Gestalt · Enfoque humanista e integrativo

Terapia individual online Terapia de pareja online

Reservar sesión por WhatsApp