Pareja y relaciones
Escucha activa en pareja: qué es (y qué no es) escuchar de verdad
Cuando tu pareja te cuenta algo que le pesa, ¿qué haces primero? Casi todos, sin darnos cuenta, saltamos a dar un consejo, a buscarle el lado bueno o a contar algo parecido que nos pasó a nosotros. Lo hacemos con cariño. Pero el efecto suele ser el contrario: la otra persona se siente sola justo cuando más necesitaba compañía. En este artículo te explico qué es escuchar de verdad, qué no lo es y una práctica sencilla en dos pasos que puede cambiar el clima de tu relación.
Por qué escuchamos mal sin darnos cuenta
Escuchar parece fácil. Pero ver sufrir a alguien que queremos nos incomoda, y esa incomodidad nos empuja a hacer algo para que se le pase rápido. Y para que se nos pase a nosotros.
Estas son las cuatro reacciones más habituales:
- Aconsejar: "Lo que tienes que hacer es hablar con tu jefe".
- Buscar el lado bueno: "Bueno, por lo menos tienes trabajo".
- Hablar de uno mismo: "A mí me pasó lo mismo el año pasado…".
- Corregir: "No creo que lo dijera con esa intención".
Ninguna nace de la falta de cariño. Pero todas tienen algo en común: desvían la atención de lo que la otra persona siente. Y el mensaje que le llega es que su malestar es un problema que hay que quitar de en medio, no algo que se pueda compartir.
Lo que la investigación dice sobre escuchar
El psicólogo John Gottman observó a parejas recién casadas y se fijó en algo muy pequeño: qué pasa cuando uno de los dos hace un intento de conexión, como comentar algo, pedir atención o compartir una preocupación. Seis años después, las parejas que seguían juntas respondían a esos intentos girándose hacia el otro alrededor del 86 % de las veces. Las que se habían separado, solo un 33 %.
La diferencia no estaba en cuánto discutían, sino en cómo se escuchaban en lo cotidiano. Una relación se sostiene, en gran parte, en que cada uno sienta que puede contar lo que le pasa sin tener que protegerse de la reacción del otro.
Qué no es escuchar
Además de las cuatro reacciones anteriores, hay otras formas de cerrar la conversación sin querer:
- Minimizar: "No es para tanto", "no llores".
- Interpretar: "Eso te lo dice porque tiene envidia". Pones tu explicación por delante de su vivencia.
- Interrogar: hacer pregunta tras pregunta para entender los hechos, cuando lo que necesita es que entiendas cómo se siente.
- Convencer: intentar que vea las cosas como tú. Suele provocar lo contrario, porque cuando sentimos que nos presionan para cambiar de opinión, nos aferramos más a la nuestra. En psicología se llama reactancia psicológica.
- Escuchar a medias: con el móvil en la mano, la televisión puesta o pensando en lo que vas a responder.
Dar un consejo sin que te lo pidan tiene además un efecto secundario: puede hacer que la otra persona se sienta poco capaz de resolver sus propios asuntos.
Qué es escuchar de verdad
Carl Rogers, uno de los fundadores de la psicología humanista, describió tres actitudes que hacen que una persona se sienta escuchada: empatía (intentar comprender desde dentro lo que el otro vive), aceptación (no juzgar lo que siente) y autenticidad (estar presente de verdad, no actuar).
Escuchar no es estar de acuerdo. Puedes ver una situación de forma muy distinta y, aun así, comprender lo que tu pareja siente. Tampoco hace falta una empatía perfecta. Lo que más importa es la presencia: que el otro note que estás ahí, con él, sin prisa por arreglar nada.
La práctica en dos pasos
Paso 1: escucha en silencio
Cuando tu pareja empiece a contarte algo que le preocupa:
- No prepares consejos mientras habla.
- No minimices ni le busques el lado bueno.
- No cuentes tu propia experiencia, al menos todavía.
- Mírale, deja el móvil, y tolera los silencios. A veces lo más importante llega después de una pausa.
Paso 2: refleja lo que has entendido
Cuando haga una pausa, devuélvele con tus palabras lo que has entendido, sobre todo lo que le importa o le duele. Puedes empezar con "escucho que…" o "por lo que me cuentas, parece que…".
Un ejemplo. Tu pareja te dice: "Me fastidió mucho que ayer llegaras tarde y no avisaras". La reacción automática sería explicar por qué llegaste tarde. Reflejar sería algo así: "Escucho que no te sentiste tenida en cuenta, y que te preocupaste al no saber nada de mí".
Si te equivocas, tu pareja te corregirá: "No, no es que me preocupara, es que me sentí sola cenando". Eso no es un fallo. Es justo lo que necesitáis para entenderos.
Después de reflejar, ya habrá tiempo para tu explicación, para una disculpa o para buscar soluciones juntos. Pero ahora llegarán a alguien que se siente comprendido, no a alguien que está a la defensiva.
Pequeños gestos que dicen "te escucho"
- Contacto visual y el cuerpo orientado hacia el otro.
- Asentir, o un sencillo "ya", "entiendo".
- Preguntas abiertas para comprender, no para juzgar: "¿Y cómo te sentiste?".
- Reflejar también la emoción, no solo los hechos: "Debió de darte mucha rabia".
- No mirar el reloj. La prisa se nota.
Si eres tú quien necesita ser escuchada
A veces la escucha falla porque el otro no sabe qué esperamos. Ayuda mucho decirlo al principio: "Ahora no necesito soluciones, solo que me escuches un rato". O al revés: "Quiero contarte esto y me vendría bien tu opinión". Pedir lo que necesitas no le quita valor a la escucha. Le da a tu pareja la oportunidad de acertar.
Y elige el momento: es muy difícil escuchar bien a alguien cuando se acaba de llegar del trabajo o hay niños pidiendo atención.
Un ejercicio para esta semana
Elige una conversación en la que tu pareja te cuente algo que le preocupa. Durante esa conversación, no des ningún consejo salvo que te lo pida, y refleja al menos dos o tres veces lo que vas entendiendo. Después observa: ¿cambió su tono? ¿Se abrió más? ¿Cómo te sentiste tú?
Y si quieres ir un paso más allá, combínalo con lo que explico sobre la validación emocional y sobre cómo hablar en pareja sin haceros daño.
Cuando escuchar se ha vuelto difícil
Si en tu relación ya hay mucho dolor acumulado, escuchar puede costar muchísimo: cada frase del otro suena a reproche y lo que sale es defenderse. Eso no significa que no os queráis. Significa que los dos estáis protegiéndoos. En terapia de pareja creamos un espacio donde cada uno pueda hablar y ser escuchado con seguridad, a veces por primera vez en mucho tiempo.
Preguntas frecuentes sobre la escucha activa
¿Qué es la escucha activa?
Es una forma de escuchar en la que pones toda tu atención en la otra persona, intentas comprender lo que siente y se lo devuelves con tus palabras para comprobar que lo has entendido, sin juzgar ni aconsejar.
¿Escuchar significa darle la razón?
No. Puedes comprender cómo se siente tu pareja sin estar de acuerdo con su interpretación de lo que pasó. Comprender primero suele hacer que luego sea mucho más fácil hablar de los desacuerdos.
¿Y si mi pareja me pide consejo?
Entonces dáselo. La clave es no darlo por defecto. Si dudas, pregunta: "¿Quieres que te diga lo que pienso o prefieres que solo te escuche?".
¿Se puede aprender a escuchar?
Sí. Es una habilidad, no un rasgo de personalidad. Como cualquier habilidad, al principio cuesta y luego se vuelve natural.
Referencias: Rogers, C. El proceso de convertirse en persona. Gottman, J. y Silver, N. Siete reglas de oro para vivir en pareja. Rosenberg, M. Comunicación no violenta.
Lorena González Leal
Terapeuta Gestalt · Enfoque humanista e integrativo
Terapia individual online Terapia de pareja online
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